365 Tao #105, 14 de Octubre 2016: Compasión

Compasión

Una vez que has visto el rostro de dios,
Ves ese mismo rostro en todas las personas que encuentras.

El verdadero dios no tiene rostro. El verdadero Tao no tiene nombre. Pero no podemos identificarnos con eso hasta que estamos a un muy alto nivel de comprensión. Hasta entonces, los dioses con caras y el Tao con nombres siguen siendo más dignos de veneración y estudio que las ilusiones mundanas.

Con un entrenamiento largo y sincero, es posible ver la cara de dios. Lo sagrado no es sobre objetividad científica. Es sobre un reconocimiento claro y profundo de la verdadera naturaleza de la vida. Tu actitud hacia tu dios será diferente a la del dios de cualquier otro -la divinidad es un reflejo de tu propio entendimiento. Si tu experiencia difiere de otras, eso no invalida tu sentido de lo divino. No tendrás dudas después que hayas visto.

Conocer a dios es la fuente de la compasión en nuestras vidas. Nos damos cuenta de que nuestra separación de los otros es artificial. No estamos separados ni de los demás ni del Tao. Es sólo nuestro propio egotismo lo que nos lleva a definirnos a nosotros mismos como individuos. De hecho, una experiencia directa de dios es una experiencia directa de la total universalidad de la vida. Si permitimos que ello cambie nuestra forma de pensar, entenderemos nuestra esencial unicidad con todas las cosas.

¿Cuál es la apariencia de dios? Una vez que ves a dios, veras ese mismo rostro en cada persona que encuentres.

La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #287, Completitud