365 Tao #279, 6 de Abril 2016: Quietud

Quietud 

El viento agita el bambú, 
Pero una vez que el viento pasa, 
El bambú queda en silencio. 
Los gansos acuatizan en el gélido estanque, 
Pero una vez que los gansos emprenden el vuelo, 
No hay reflejos. 
Del mismo modo, 
Una vez que el polvo rojo pasa, 
La mente queda quieta. 

A los asuntos mundanos frecuentemente se les refiere eufemísticamente como a polvo rojo. Es la participación en lo mundano lo que es difícil de desdeñar pero igualmente difícil de aferrar. Podemos buscar desapego meditativo, pero mientras los estímulos del mundo continúen golpeando a través de nuestras mentes, la verdadera quietud de la meditación es imposible. 

Si no nos involucramos con las dificultades mundanas, naturalmente no se presentaría ninguna sugestión ni estímulo. Entonces la mente estaría quieta. Una mente en calma es capaz de los más supremos estados de existencia. 

Obviamente, retirarse totalmente de las tribulaciones, peligros, tentaciones sensuales y enredos de la vida cotidiana sería una manera de hacerlo. Si te sientes listo para ello y tienes la opción de hacerlo, deberías hacerlo. Encontrarás satisfacción y felicidad muy rápidamente. Pero si estás obligado a permanecer en el mundo por un poco más de tiempo y aún quieres practicar el arte de la tranquilidad, tienes que realizar retiros en una escala más micro cósmica. Entonces la quietud es posible, al menos por cortos períodos. 

La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #96, Constancia

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