365 Tao #77, 16 de Septiembre 2015: Destino

Destino

Disipa el tiempo
Y harás que
Se disipe el destino

El destino es la fuerza que interfiere con nuestras vidas, arruinando las cosas en el peor momento. Sin embargo lo que llamamos destino no es más que las consecuencias de nuestras propias acciones. Cada vez que actuamos, generamos una cadena de eventos que está completamente atada a nosotros. Mientras más rápido huimos de esos vínculos, más rápido nos siguen. No pueden ser cortados; cada uno de nuestros actos nos amarra más.

El elemento operativo aquí es el tiempo. Los eventos del pasado son la maldición. Los seguidores principiantes del Tao aprenden a manipular el pasado, presente y futuro. Aprenden cómo operan las circunstancias y buscan sacar partido de ello. Los seguidores más avanzados del Tao evitan este proceso de manipulación. Eliminan toda consideración al pasado, presente y futuro como definiciones a fin de negar el concepto de destino.

Para lograr un estado de ser donde no hay pasado que le pese al presente y ningún futuro a ser determinado, los seguidores del Tao deben alcanzar una profunda fusión con el Tao. Entonces el seguidor no actúa de forma diferente de lo que lo haría el Tao. No hay destino que se les oponga, porque son la existencia, son la causa, son el Tao mismo.

La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #259, Puente

2 comentarios:

daniel dijo...

pareciera que a veces la fuerza misma del destino hace que el destino no nos libere de esa fuerza, en tanto lo que es a resultas claro, que la inmensa mayoría de la humanidad sigue siendo sometida a su destino de desdichas y confusión y muy pocos logran los extraordinarios efectos de estar en sintonía presencial constante con Tao.

Karin Usach dijo...

Quizás porque estar en dicha sintonía requiere de trabajo y sabiduría? Es cierto que para muchos parece más fácil y natural sufrir, lo que es ciertamente lamentable! Todos tenemos lecciones que aprender, mientras más rápido y profundamente lo hagamos menos sufrimiento. Un abrazo,
Karin