365 Tao #26, 27 de Julio 2014: Adoración

Adoración 

Imágenes en el altar, 
O imaginadas en nuestro interior: 
Nosotros les rezamos, 
¿Pero ellas responden? 

Los sabios nos dicen lo importante que es la adoración. Así que nos arrodillamos ante los altares, damos ofrendas y hacemos sacrificios. En nuestras meditaciones, se nos enseña a ver dioses dentro de nosotros mismos y a suplicar para recibir poder y conocimiento. Hacemos esto con gran sinceridad, hasta que los maestros nos dicen que no hay dioses. Entonces quedamos confundidos. 

La estatua en el altar es mera madera y oro laminado, pero nuestra necesidad de reverencia es real. El dios en nuestro interior puede que no sea más que una visualización, pero nuestra necesidad de concentración es real. Los atributos del cielo son conjeturas utópicas, pero la esencia de esas parábolas es real. Los dioses, entonces, representan ciertas filosofías y facetas extraordinarias de la mente humana. Cuando nos dedicamos a los dioses, establecemos comunión con estos aspectos más profundos. 

El pensar que estamos rindiendo culto a algo simbólico puede hacernos sentir incómodos. Somos educados para aceptar sólo lo tangible, lo científico, lo material. Dudamos de la eficacia de adorar lo meramente simbólico, y nos confunde cuando tal reverencia trae consigo una genuina transformación personal. Pero el rendir culto sí afecta nuestros sentimientos y pensamientos. Cuando los sabios dicen que no hay dioses, quieren decir que la clave para entender todas las cosas está dentro de nosotros mismos. El culto externo es meramente un medio para señalar al interior, hacia la verdadera fuente de salvación. 

La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #208, Esencia