365 Tao #270, 28 de Marzo 2012: Barriendo

Barriendo 

El disco dorado del amanecer recorta de púrpura los riscos. 
La vieja mujer se agacha para barrer los escalones del templo. 
Baña cada piedra con amoroso cuidado. 
¿Cuántos feligreses piensan en su trabajo? 

Al amanecer fui a un templo magnífico. Su arquitectura era una expresión tan suprema del espíritu humano, que era un tesoro. Generaciones de fieles han dejado ofrendas en los santuarios, cientos de monjes han alcanzado la iluminación en sus tierras consagradas, y miles han sido bendecidos en la vida y en la muerte en los venerables recintos. 

Sin embargo lo que más me conmovió fue observar a una vieja mujer barriendo silenciosamente los escalones. Su concentración era perfecta. Su devoción era palpable. Su minuciosidad era completa. Su desapercibido acto mostraba un verdadero espíritu de santidad. 

Más tarde en el día, gente adinerada vino a adorar. Niños con juguetes de brillantes colores corrieron sobre las grises piedras. El abad caminó hacia sus ceremonias. Monjes pasaron en oración silenciosa. De todos quienes pasaron, ¿cuántos se dieron cuenta del santo servicio que hizo posible su propia devoción? 

Cuando el sendero es todo lo que tenemos que caminar, aquellos que preparan el camino deberían ser honrados con sinceridad. 

La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #87, Integración

Comentarios

Catalina Arciniegas ha dicho que…
Es una gran meditación observar el que hacer de los oficios humildes en silencios, incluso muchos aquellos que pasamos desapercibidos en el agite de las vidas, el ruido no nos deja escuchar la melodía de los látidos de aquellos héroes en silencio que tienen una sabiduría que vale con todo el valor de SER la pena contemplar con todos los sentidos .
Karin Usach ha dicho que…
Así es Catalina. Muchas gracias por tu comentario!

Kairn

Entradas populares de este blog

365 Tao #303, 30 de Abril 2017: Envejecer

365 Tao #184, 1 de Enero 2017: Emplazamiento

365 Tao #156, 4 de Diciembre 2016: Inseparable