365 Tao #196, 13 de Enero 2010: Mandala

Mandala

¿Qué hice hoy?
Ejercité. Le dije adiós
A un amigo que partía.
Fui al mercado, comí mis comidas.
Fui a caminar. Saqué la basura.
Leí un poco. Medité. Dormí.
Ese fue mi mandala.

Un mandala es más comúnmente un diagrama o pintura que uno usa durante la meditación. La pintura es generalmente alegremente coloreada y extremadamente complicada. Al comenzar en el perímetro externo de la pintura y gradualmente trabajar hacia el interior (a veces haciendo pausas en ciertas partes para contemplar), el meditante se vuelve completamente absorto. Para cuando se llega al centro, todas las nociones egoístas normales deberían haberse disuelto y se deberían haber abierto las profundidades de la mente.

Otras religiones tienen varias otras maneras: misa, cánticos, sacramentos, recitar las sagradas escrituras, contemplación. Esos también se vuelven sus mandalas -sus objetos de culto.

Pero no es suficiente ir a la iglesia o el templo una vez a la semana, o leer un trozo de un libro sagrado cada mañana. ¿Puede ser el Tao confinado a rituales tan simples? No. Podríamos volar a las alturas mismas del cosmos, sumergirnos en la mayor de las profundidades, nadar a lo largo y ancho de la eternidad, y aún no llegaríamos a los límites del Tao. Por lo tanto, deberíamos buscar el Tao en cada día. Deberíamos preguntarnos cada día cómo el Tao se nos manifestó. Nuestras actividades diarias son nuestro mandala.

El Tao se nos revela en nuestros quehaceres mundanos.

La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #13, Absorción

Comentarios

Cecile Babot ha dicho que…
Eso es muy interesante y estoy totalmente de acuerdo, sin embargo de la misma manera que se pueda percibir el Tao en nuestras actividades diarias, en esas mismas actividades, también muy a menudo no perdemos y desconectamos, existe alguna manera que haga que nuestra conexión pueda llegar a ser mas constante?, y es que sentir resulta mas fácil cuando uno esta perdido en la naturaleza o simplemente contemplando.

Namaste

Cecile

http://elsenderodelinfinito.blogspot.com.es/
Karin Usach ha dicho que…
Hola Cecile

Excelente pregunta!

Creo que la respuesta perfecta sería un estado Zen en que estemos conscientes del momento presente, totalmente concentrados en lo que estamos haciendo en el momento por muy cotidiano que sea.

Pero si no somos maestros Zen tal vez alcance con darnos unos minutos al día para "meditar" o al menos reflexionar.

Tienes toda la razón del mundo respecto a que es más fácil inmersos en la naturaleza y por ello mismo deberíamos buscarla... por último en un parque y si no hay tal cerca de un macetero... y si no al menos con algo bello (cuadro, música, lo que sea....) que nos emocione e inspire.

Un abrazo,

Karin

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