365 Tao #336, 2 de Junio 2009: Sabiduría

Sabiduría

Una pareja canosa se sienta en un banco del parque,
Leyendo el periódico, discutiendo las noticias del día.
El repite un poema, aprendido en su juventud;
Ella termina la estrofa mientras él asiente complacido.
Al crepúsculo, el aire parece más transparente que al medio día.


En el pasado, los educadores enfatizaban la memorización. Todavía puedes conocer gente mayor capaz de recitar ciertos poemas, pasajes de los clásicos y textos religiosos o fórmulas matemáticas. De hecho, algunos afirman que quienes recuerdan más son más sabios.

La gente joven con frecuencia tiene la manía por más y más información. Pero la mera acumulación no es suficiente. Mientras más se asimila, más son los datos que se necesita manejar. Sin ello, se tiene conocimiento enciclopédico y minúscula sabiduría. La verdadera sabiduría es un valor cualitativo construido sobre una fundación cuantitativa. Los ancianos vitales no se hicieron venerables sólo mediante buena memoria. También aprendieron a manipular esos datos. Mezclaron su conocimiento con una saludable dosis de experiencia, experimentación y contemplación. Toma tiempo intuir las conexiones especiales entre los datos.

Uno podría decir que la sabiduría no es simplemente un proceso mental sino la suma total de un ser humano.

La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #151, Realidad

Comentarios

Alejandra Martínez ha dicho que…
me doy por vencida...he escrito cuatro comentarios diferentes y no me decido por ninguno...por un lado estoy de acuerdo con la meditación acerca de la sabiduría, pero por otra parte me entran mis dudas. los tiempos cambian (y mucho) y ese afán de aprender y recaudar la mayor información posible es algo muy actual... créeme que le encontraba mucho sentido a esto, hasta ahora... será que ya no se valora tanto esa sabiduría anciana? será que la gente hoy valora más aquel que sabe mucho, pero con menor profundidad?
Karin Usach ha dicho que…
Hola Alejandra

Entiendo esta meditación como la defensa del equilibrio entre el conocer y recordar los datos y la capacidad de asociarlos de tal manera que los puedas usar con perspicacia y creatividad cuando necesites aplicarlos en la vida.

A mi me pasa que leo mucho y recuerdo poco... y entre no recordar y no saber la verdad que no hay mucha diferencia. Excepto que tal vez aumente tu capacidad de "saber dónde buscar" cuando necesitas información y de "hacer las conexiones". Igual me hace sentir mal y me propongo hacer el esfuerzo de leer con mayor atención para ser capaz de recordar más.

Hace no mucho tiempo uno tenía que "saber" algo o buscarlo en los libros que tuviese a mano. En el mundo de google uno puede encontrar la información que necesita... siempre que cuando la necesites tengas un computador conectado a mano; y por supuesto no es tan inmediato como cuando "sabes" algo, porque tienes que encontrar y filtrar, procesar en tu máquina y luego en tu cerebro.

¿Debemos ambicionar a saberlo todo? No, porque con la cantidad de información que hay y la forma exponencial en que crece, no podríamos aunque le dedicásemos toda la vida.

¿Qué debemos hacer entonces... ser generalistas y saber un poco de todo o especialistas y saber mucho de algo?

Creo que debemos tener lo que se llama "cultura general", y que se relaciona con saber algo respecto de las fuerzas de la naturaleza, de la historia, de geografía, etc... no del quién es quién de la farándula.

Además, de las áreas que nos interesen o de la profesión que hayamos escogido debemos saber en mayor profundidad. Y lo que sepamos vendrá por un lado de lo que "estudiemos" y por otro de la experiencia de vida que tengamos.

¿Para qué queremos tener sabiduría? Si es para vivir una vida mejor, tomando mejores decisiones, eso mismo nos dará la guía necesaria para buscar lo que debermos realmente saber. Y dependiendo de la naturaleza de nuestras vidas ello será más o será menos.

Me gusta mucho una frase de Einstein que dice que si no somos capaces de explixar algo en términos simples, en realidad no lo sabemos.

Un abrazo
Alejandra Martínez ha dicho que…
Muchas gracias por tus palabras Karin... me hacen mucho sentido y me aclaran algunas dudas. Me gusta eso que dices "entre no recordar y no saber la verdad que no hay mucha diferencia". Esto me pasa mucho cuando hago o aprendo algo sin motivacion alguna... difícilmente lo recodaré nuevamente por inicitavia propia. Esto me lleva a pensar que, en la meditacion que escribiste, el anciano recita el poema porque le motiva hacerlo: encuentra que es el momento preciso y se siente con ganas de hacerlo...no me sorprende que el conocimiento más profesional, por decirlo de alguna manera, y el que surge de la lectura diaria tambien pase por esa misma dinámica: al motivarnos, lo almacenamos y luego lo aplicamos.
Quizas me estoy desviando del tema; pero también es interesante ahondar en porque a veces recordamos y por qué otras olvidamos...

De todas formas un amigo me dijo una vez que la vocacion es aquello que te motiva y por lo general esta enfocada a algo mas o menos especifico...

Saludos!
Karin Usach ha dicho que…
Hola Alejandra

Una corta nota para aclarar que yo no escribí estas meditaciones, lo hizo Deng Ming-Dao y yo sólo las traduje.

Tienes razón en lo de la motivación, es mucho más fácil internalizar como conocimiento aquello que nos interesa. Pero si bien la recordación ha de estar relacionada a eso, también deben haber otros factores, porque hay cosas que me interesan mucho y que igual no logro recordar.

En fin... igual tratemos de avanzar por el camino de la sabiduría.

Otro abrazo,

Karin
JORGE ENRIQUE ha dicho que…
Evidentemente la filosofia de los maestros orientales, conducen a tener una vida basada en el ya y el ahora, que se podria resumir, en hacer el mejor esfuerzo, en todo lo que encontramos en nuestro diario vivir, en aceptar lo que llegue, con la seguridad que es nuestro destino, que detras de todo hay un aprendizaje necesario en nuestro crecimiento espiritual, que la sabiduria para tener discernimiento esta ligada a nuestros niveles de conciencia, que no son nada distinto que nuestros sentimientos y pensamientos, que estan gobernados, por una necesidad individual y superior que una vez, decidio un camino sobre el cual encontraremos todas las circunstancias y escenarios necesarios, para crecer, en la suprema ley de la evolucion de nuestro espiritu. Viviendo en ese ya y ahora, solo hay que estar atentos al discernimiento, que nos hace tomar un camino u otro,etc. Si tenemos una conviccion legitima de la razon de nuestra existencia, siempre tendremos un decision acertada para nuestro aprendizaje y lo que llegue como consecuencia a esa decision sera absolutamente justo y necesario, asi que si aceptamos la vida, aceptaremos el destino y si aceptamos que no hay nada arbitrario en ese destino, lo vivimos en armonia simplemente dejandolo fluir. No importa cuanto se lea, lo fundamental es buscar lecturas que tengan evidencia, que no solo sea la opinion de un maestro, porque no porque alguien afirme algo, por maestro que sea significa que es verdad, pero cuando las opiniones son acompanadas de evidencia, las cosas cambian, porque nos podemos subordinar a la evidencia, y hacer una construccion filosofica sobre la misma y estar soportados en una verdad, que nos permite transitar en la direccion correcta, y solo hay que camianr; nos convertimos en caminantes que abrimos camino al andar
Karin Usach ha dicho que…
Muy cierto y muy bien planteado todo lo que dices Jorge Enrique. Podemos y debemos aprender de todas las situaciones, aunque no nos gusten o no las comprendamos de buenas a primera.

Gracias!

Karin

Entradas populares de este blog

365 Tao #303, 30 de Abril 2017: Envejecer

365 Tao #184, 1 de Enero 2017: Emplazamiento

365 Tao #281, 8 de Abril 2017: Sin Esculpir